Cómo convertir una foto en un patrón de punto de cruz
Una foto se convierte en patrón al reducirla a una cuadrícula en la que cada cuadro es una puntada y asignar a cada cuadro un color de hilo real. Las decisiones que tomas por el camino deciden si el resultado se parece a tu foto o a un montón de confeti.
1. Elige una foto que se borde bien
Las puntadas son píxeles grandes, así que los detalles pequeños desaparecen. Las fotos que mejor funcionan tienen:
- Un motivo claro que ocupa casi todo el encuadre, como la cara de una mascota o una sola casa.
- Luz buena y uniforme. Las sombras duras se convierten en manchas oscuras.
- Un fondo sencillo. Una pared lisa o un cielo pueden quedar sin bordar con «Quitar el fondo».
- Buen contraste entre el motivo y lo que hay detrás.
2. Recorta lo importante
Cada puntada que gastas en el fondo es una puntada menos para el motivo. Recorta la foto ajustada al motivo antes de empezar. En retratos, cabeza y hombros suelen funcionar mejor que el cuerpo entero.
3. Elige el tamaño en puntadas
Decide cuánto debe medir la pieza terminada y multiplica por el conteo de tu tela. En Aida de 14 ct, una pieza de 15 cm (6 pulgadas) de ancho necesita 6 × 14 = 84 puntadas. Más puntadas conservan más detalle, pero llevan más tiempo: un patrón de 150 × 150 tiene 22 500 puntadas.
- Iconos, letras y formas sencillas: de 30 a 60 puntadas de ancho
- Mascotas y caras: de 100 a 150 puntadas de ancho
- Escenas detalladas: de 150 a 250 puntadas de ancho
La calculadora de tela Aida convierte entre puntadas, pulgadas y centímetros.
4. Elige cuántos colores
Cada color es un hilo que compras y cambias. Las fotos necesitan suficientes colores para tonos de piel y sombras suaves, normalmente de 20 a 35. Las ilustraciones, dibujos animados y logotipos quedan más limpios con 6 a 15. Si dos hilos se ven casi iguales en la vista previa, únelos: una vez bordado nadie notará la diferencia.
5. Limpia las puntadas sueltas
Los patrones de fotos suelen repartir puntadas sueltas de un color por una zona, lo que se conoce como confeti. Son lentas de bordar y obligan a empezar el hilo muchas veces. Activa «Limpiar puntadas sueltas» para sustituirlas por el color que las rodea. Deja el sombreado suave (tramado) desactivado en la mayoría de las fotos, salvo que quieras un aspecto pictórico y no te importe el confeti.
6. Corrige los detalles a mano
Los ojos, los brillos y los contornos dan vida al patrón. Acerca la vista y usa la herramienta de dibujo para afinar la mirada, añadir un brillo o enderezar un borde. «Mostrar solo este color» te enseña dónde se usa cada hilo.
7. Imprime el patrón y compra los hilos
Descarga el PDF. Incluye una portada con el tamaño final, una leyenda de hilos con puntadas y madejas, y páginas del patrón numeradas con una línea marcada cada 10 puntadas y flechas que señalan el centro. Empieza a bordar por el centro para que el diseño quede centrado en la tela.
¿Lista o listo para probar? Abre el creador gratuito de patrones de punto de cruz, añade tu foto y tendrás un patrón en un minuto.